Tuesday, 30 May 2023

 

The Global Plastics treaty -

Leonardo Trasande, Marina Fernandez y Miquel Porta

 

The negotiation of the treaty needs to be ethical, scientific, inclusive and transparent

 

Eight years after the 2015 Climate Accords, Paris is yet again the historic site of a new major treaty negotiation that is crucial for the planet and citizens’ health: the Plastics Treaty. Many types of plastics have released chemicals and particles that have contaminated wildlife, oceans, and humans. Virtually everyone living today has mixtures of chemicals used in plastics that hack our hormones and contribute to chronic disease. Notwithstanding the uncertainties usual in science, the science is sufficient to act and doubts are not about whether we have a problem, but how many and deep the wounds are. That is why the United Nations launched plans last year to negotiate an internationally legal binding instrument to end plastic pollution.

However, in the lead up to the second meeting of the International Negotiating Committee, parts of science are at risk of being excluded. Specifically, leading health organizations will be permitted to have one observer representative each. Some industries struggling to preserve the harmful current status quo, particularly fossil fuel manufacturers, are trying to pack the treaty process in a way that overemphasizes recycling and does not address the enormous production of plastics that are overwhelming the Earth and spilling out as waste. The United Nations Environment Program has tentatively issued a blueprint to suggest a path forward that minimizes the need to reduce plastic.

It is also particularly troubling to see that the plastics treaty might promote voluntary agreements rather than commitments to strict targets and explicit bans on chemicals of concern. As we have seen from the climate treaty, voluntary commitments are easily missed and dismissed. We are already seeing some companies failing to meet earlier voluntary commitments to reduce plastic pollution.

The ongoing process of negotiation of the treaty needs to embrace the best available science. Doubt is manufactured easily by those with vested interests. Efforts to get lead out of paint and gasoline, and to limit tobacco were constantly beset by biased representations of the data. These manipulations delayed action and harmed human and planetary health.

We need a better role for independent scientists as the treaty is laid out. And we need those directly affected to seat at the table. Waste pickers, for example, are highly exposed to the chemicals used in plastics and suffering the consequences. Plastic is being made more and more in low- and middle-income countries with weak infrastructure to protect the public.

It is feasible to achieve more transparency and inclusiveness in shaping the treaty. The United Nations Environment Program has suggested that 703 stakeholder organizations have been registered for the Paris and subsequent meetings. Only some 100 of these appear to be environmental and public health organizations. A former lobbyist states that some industries are establishing shell organizations to get accreditation. To minimize ethical conflicts, interests need to be documented following available procedures.

Set up a transparent process driven by science, and the treaty has a predictable, and correct, framework. We need to learn from the climate treaty and bind countries to their commitments. Only 9% of plastic is recycled, and the most aggressive estimates suggest that percentage can only increase to 30-40%. With plastic production rapidly increasing worldwide, plastic waste will only grow. Chemical and physical recycling are not the solution either: we know that recycled plastics are contaminated with toxic chemicals, even more than virgin plastics. We can restrict hazardous chemicals from being used in plastics, and stop the burning of plastics, which make carcinogenic dioxins.

There are other crucial pieces to the treaty, such as supporting low-income countries to do the right thing and decrease plastic production. All these issues are and will remain in the public agenda. Because many of us know that even if we cool the planet, a weak plastics treaty will leave the next generation too sick to enjoy it.

 

Leonardo Trasande, Marina Fernandez y Miquel Porta are researchers in environmental health in New York, Buenos Aires and Barcelona

 

Wednesday, 12 April 2023

 Versión en castellano del artículo publicado en El País (ed. Cataluña, supl. Quadern)

el 29 de marzo de 2023 – https://elpais.com/quadern/2023-03-29/per-un-mercat-amb-peix-mes-variat.html

 

Por un Mercado con pescado más variado

Miquel Porta, Joan Benach, Carme Borrell, Daniel G. Abiétar, Cristina Rius, Esteve Fernandez, Montse Ferrer, Olatz Garin, Andreu Segura, Xavier Castells, Xavier Bonfill y Pedro Alonso

 

La sociedad tiene que expresar mejor qué retornos pide a lo que invierte en investigación

En salud hace falta equilibrio entre las inversiones en investigación fundamental

y en investigación aplicada

El proyecto del Mercat del Peix [Mercado de Pescado] tiene que ser tan inclusivo como sea posible. La necesidad social y científica de integrar la investigación en salud pública es clara

La reflexión que se desarrolla en Barcelona a propósito de este proyecto es claramente relevante para otros proyectos parecidos en otras partes de España

 

Las excavadoras ya agujerean el solar del nuevo Mercat del Peix [Mercado de Pescado]. Es parte de la Ciutadella del Coneixement, una iniciativa urbanística, cultural y científica potencialmente muy relevante. Por lo tanto, los consensos y las aportaciones críticas constructivas también lo son. Relevantes. Este artículo quiere proponer un debate que todavía no se está produciendo –ni en Barcelona ni en el resto de España– y que, hablando de investigación, habla de nuestro modelo de sociedad y de progreso.

            El nuevo Mercado se sitúa entre el Parque de la Ciutadella, la Vila Olímpica, la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y la Ronda del Litoral; esta última es una de las barreras físicas que la nueva Ciutadella superará. Otras barreras son invisibles a primera vista, pero no menos reales. A pesar de que el Mercado tendrá una extensión física de una o dos manzanas del Ensanche barcelonés, creará un nuevo nodo económico y científico con una influencia plausible en las redes científicas, técnicas y económicas globales. Con beneficios también locales, claro.

            Actualmente en el proyecto tienen un papel académico o político y económico decisivo la UPF y el Barcelona Institute of Science and Technology (BIST), el Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Cataluña y al menos dos o tres ministerios del gobierno estatal, como el de ciencia y el de universidades. Asimismo empresas como Renfe y Adif, que también tienen suelo en la zona. Intervienen también varias empresas de ingeniería, arquitectura y abogados, así como el Incasol [Instituto Catalán del Suelo] y Barcelona de Servicios Municipales (B:SM). Signos de la envergadura del proyecto.

            El BIST es una organización basada en algunos de los mejores centros de investigación catalanes, como el Centro de Regulación Genómica (ubicado dentro del Parque de Investigación Biomédica de Barcelona [PRBB], situado física y simbólicamente entre la Ronda y la histórica Playa del Somorrostro), el Instituto de Bioingeniería de Cataluña, el Instituto de Ciencias Fotónicas, el Instituto de Nanociencia y Nanotecnología o el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (fundado por la UB). El liderazgo del BIST (también “paraguas” y “pararrayos”) tendría que dar en la red de centros vinculada al Mercado del Pescado (estén esos centros físicamente en un lugar metropolitano u otro) un plus, ventajas emergentes.

            En el proyecto del Mercado del Pescado también participan otras instituciones de la UPF, además de la UB y la UAB. El papel de estas dos últimas se está definiendo, pues está claro que podrían ayudar a multiplicar efectos; también lo podrían hacer otras universidades metropolitanas como la UPC, la UOC o la URL. No son cuestiones triviales para la economía de Cataluña. Por ejemplo, conviene explicar mejor qué perdemos todos y que pierde cada institución cuando una quiere ir a lo suyo, cuando no remamos juntos con sincronía. Qué ganamos y qué perdemos en el único mercado que hay. En el planeta.

            Partiendo de lo que ya hacen los centros que cobija el BIST, el Mercado de Pescado ampliará la investigación en biomedicina. Es una opción muy interesante, científicamente y económicamente. ‘Biomedicina’ tiene varios significados posibles. Simplificando, en un eje de prioridades están los contenidos más biológicos, individualistas, tecnológicos y comerciales; y en otro eje –más allá de lo que en la práctica se entiende por ‘biomedicina’– tenemos las visiones más integradoras de las dimensiones clínicas, sociales, ambientales, culturales y colectivas de la salud humana. Conviene pues que las ciudadanas y ciudadanos ponderemos la orientación prioritaria del trabajo que se hará en el Mercado.

 

Debate ciudadano sobre la investigación

Algunos pensamos que se puede lograr una integración óptima de lo mejor de los dos ejes. La derecha acostumbra a tenerlo claro: preferencia por el primer eje y exclusión factual del segundo (tenemos ejemplos aquí mismo). Las otras visiones –desde los liberales hasta la izquierda– apenas se han escuchado, a pesar de que han salido en las fotos. Los influencers de la política, las humanidades y el periodismo tienen que intervenir en el debate.

            En el Mercado del Pescado y en colaboración con algunos hospitales, como el Hospital de Mar y otros centros globales, el BIST quiere reforzar líneas de investigación de larga trayectoria en la ciudad en las actualmente llamadas “medicina de precisión” y “medicina personalizada”, expresiones que también merecen reflexión. A través de ellas el BIST impulsará sobre todo investigación en las “fronteras del conocimiento”: es decir, investigación básica o fundamental. Y también investigación “translacional”: clínica, la que intenta transferir o aplicar los descubrimientos a la práctica médica, por ejemplo. ¿Sobre qué se prevé investigar? Se habla de superpatógenos, del cáncer y otras patologías, y se mencionan técnicas: las genómicas y otras “ómicas”, la bioinformática, la bioingeniería, la nanotecnología.

            Actualmente, son campos científicamente y económicamente atractivos en todo el mundo. Lo son para los auténticos inversores, para algunos especuladores, y para muchas start-ups, empresas con un alto riesgo de fracaso en búsqueda de inversiones y subvenciones; hoy estas empresas son un El Dorado para bastantes investigadores.

            Conviene, pues, que en los espacios de inversión pública desarrollemos instrumentos para evaluar tecnologías y para prevenir o corregir los estragos de las burbujas especulativas; también los de las burbujas científicas, así como los fraudes que a veces se dan. Hace falta que todos seamos exigentes con el destino y los retornos de la investigación a la cual dedicamos el dinero público y con las cuentas que rendimos los receptores. Esto también es velar por la sostenibilidad del sistema y del planeta. Es ciencia ciudadana, participación. Cultura y ética. País. Política real.

            El BIST también prevé trabajar en el diseño y la validación clínica de diagnósticos y tratamientos. Para verificar científicamente esta utilidad clínica, durante décadas la metodología epidemiológica, la estadística y la informática han sido herramientas contrastadas, muy fructíferas científicamente y socialmente. Han proporcionado los cimientos metodológicos (evitando sesgos y resultados erróneos) y nos han dado una visión amplia de las causas estructurales y de las soluciones sociales de las enfermedades. Su relevancia científica y económica en el Mercado del Pescado es obvia. No obstante, actualmente casi no tiene previsto un lugar. No tendrá el que conviene si los líderes ciudadanos no lo exigen.

            También forma parte del proyecto el Centro de Investigación e Innovación para el Bienestar Planetario, que podría desarrollar algunos proyectos con el Instituto de Biología Evolutiva. Aun así, hoy parece que estos centros prácticamente no se dedicarán a cuestiones de salud pública y equidad. Tampoco las humanidades y las ciencias sociales ocupan de momento más de unos milímetros en los metros y metros de texto del proyecto del Mercado del Pescado.

                 

Universidad y sociedad

A pesar de la nueva galerna de riesgos planetarios, que otras veces han hecho naufragar proyectos de investigación encomiables –como el que en 2009 tenía que fondear junto al Hotel W o Vela–, es muy improbable que esta vez el pescado muera a pie de playa. La tenacidad merece la pena. Magnífico.

            La última puesta en escena del proyecto es elocuente: en el campus de la Ciutadella, en la bella capilla laica de Antoni Tàpies –un “espacio de reflexión y meditación”–, Pere Aragonès, Ada Colau, Diana Morant, Joan Subirats, los rectores de la UPF, la UB y la UAB, consejeros, autoridades numerosas. Una declaración de intenciones políticas clara. Cooperación, economía del conocimiento... Meditación: ¿podemos apoyar al proyecto de verdad? Es decir, darle un apoyo crítico, que es el único auténtico. Entonces, pensemos: ¿qué tipos de investigación queremos y para qué? ¿Financiados por quién y destinados a quién? ¿Con unos beneficios a medio y largo plazo para quién?

            Así, pues, el Mercado del Pescado promete fundadamente. Pero sería raro que fuese fresco todo el pescado que luce en la parada. Valoremos el que lo es. Pidamos el que no hay.

            Aunque el volumen del proyecto fuese menor, aunque no estuviéramos ante una operación política, ciudadana, económica, urbanística, empresarial, cultural y académica importante... aunque no operaran estos factores, también tendríamos que analizar los contenidos científicos, académicos, culturales y económicos del proyecto. Evidente: si lo tenemos que hacer no es a pesar de estos factores, sino a causa de ellos.

            Lo tenemos que hacer por sentido cívico, por responsabilidad presupuestaria y porque amplios sectores ciudadanos hemos avanzado en la práctica de analizar y debatir sobre el valor social de los diferentes tipos de investigación, sobre las estrategias para promoverlos y sobre qué queremos de la universidad. Las recientes leyes sobre ciencia y universidades se afanan en estimular estos análisis y debates. Cómo lo intentan también varias iniciativas culturales de fundaciones privadas y de instituciones públicas. Además, las reflexiones las tenemos que organizar en un momento histórico extremadamente delicado (nuevos estallidos de burbujas financieras, riesgo de conflicto nuclear, crisis ecológica). Crisis sindémicas, vertiginosas, profundas.

            Por lo tanto, con una brújula cultural y académica más diversa, el Mercado puede navegar mejor y generar beneficios más amplios de los que se proyectan. Es un reto por todos y no menos por los líderes sociales. Hoy sus miradas sobre asuntos científicos parecen todavía poco analíticas, bastante reverenciales.

            Cómo veis quienes lamentáis la teatralización de la política, su frecuente vacío o inconsecuencia, este artículo está tratando un caso de política-real, de política-con-impactos para la colectividad.


Una prueba: incluir la investigación en salud pública

El proyecto del Mercado, que es sólido desde unas visiones científicas determinadas, válidas, tiene que ser tan inclusivo académicamente y científicamente como sea posible. La integración de la investigación y la docencia avanzada de la salud pública es una oportunidad clara. Una prueba o test de coherencia. Y un deber práctico hacia Cataluña.

            Es necesario que haya un equilibrio entre las inversiones en investigación fundamental y en investigación aplicada. Invertir en investigación básica o fundamental –que probablemente dará pocos retornos tangibles, por definición y por naturaleza– es necesario. Pero no excluyendo las inversiones en investigación aplicada que nuestra sociedad necesita. En el ámbito de la salud, hace falta que invirtamos bien en investigación clínica y en investigación de alcance social. En cuanto a esta última, en el espacio del Mercado tienen que ser áreas de inversión claras la investigación en epidemiología y salud pública, en salud laboral y ambiental, en políticas públicas, en las causas y consecuencias para la salud de tipo ético y cultural. Hay que tener en cuenta que la investigación sobre los determinantes sociales y ambientales de la salud tiene muchos menos recursos que la investigación biomédica. Tanto la ciudadanía y las autoridades más progresistas como las liberales de verdad tienen que valorar esta amplitud de miradas y prácticas. Y valorar que Barcelona puede reforzar las capacidades académicas que ya tiene (muy frágiles e insuficientes, pero no inexistentes) en estas áreas con aplicaciones plausibles para la salud colectiva y la equidad en un mundo justo y habitable.

            Tenemos cierto derecho a querer dejar atrás la pandemia por COVID-19. Pero no a olvidar sus lecciones. No tenemos derecho, en especial, a soslayar las carencias institucionales, humanas y materiales que debilitaron su prevención, agravaron la tardanza y la ineficacia al responder, y provocaron la inadecuación trágica de tantas medidas insuficientes o erróneas. Nadie niega que la universidad –colaborando con las instituciones de salud pública– tiene un papel esencial para prepararnos mejor para la próxima pandemia y para tantas otras epidemias cotidianas. Formando profesionales, generando conocimientos y cambiando prácticas, fundamentando políticas que ayuden a cambiar ya ahora las causas sociales y ambientales de tantos procesos patológicos por la salud, la equidad, la ecología y la economía real. La pandemia nos ha recordado de una manera sobrecogedora la relevancia científica y social que tiene la salud pública. Todo el mundo sabe que las inversiones bien hechas rendirán beneficios. No se entendería que no fortaleciéramos las instituciones más necesarias.

            No partimos de cero. Gracias al compromiso individual de muchos profesionales, y a pesar del desigual apoyo institucional, Barcelona es objetivamente uno de los nodos globales más potentes de investigación y docencia avanzada en salud pública. Los indicadores de producción científica son claros. También los docentes. Numerosos programas de posgrado son reconocidos internacionalmente, entre ellos los másteres en Salud Pública (UPF - UAB), en Salud Global (UB - ISGlobal) y en Salud Planetaria (UOC - UPF).

            Pero la universidad no tiene que atender solo a los rankings mundiales. Un trabajo fundamental de la universidad –fundamental en el sentido que más entendemos– es velar por las necesidades locales. Y en este sentido Cataluña también recibe los beneficios de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, un caso ejemplar en Europa. El país también se beneficia de los profesionales que siguen los diplomas en salud pública de corta duración que la UPF ha emprendido con celeridad durante la pandemia; y de los otros programas de larga trayectoria y prestigio de las otras dos universidades ya presentes en el proyecto del Mercado (UB y UAB, ampliables a otras). Hace falta que más organizaciones e instituciones pongamos en valor y desarrollemos esta riqueza científica y técnica, invirtiendo recursos. Nuevamente, como parte de una cultura política y científica más atenta y constructiva. En ello nos va nuestro presente y el futuro.

 

 

  

 

Miquel Porta, Joan Benach, Carme Borrell, Daniel G. Abiétar, Cristina Rius, Esteve Fernandez, Montse Ferrer, Olatz Garin, Andreu Segura, Xavier Castells, Xavier Bonfill y Pedro Alonso son profesores de salud pública en varias universidades de Cataluña.



 

Friday, 21 October 2022

HIPERENLACES DE LAS NOTAS

 

En el libro “Epidemiología cercana” la mayoría de los capítulos tiene unas Notas; muchas de ellas tienen hiperenlaces. Son los que proporcionamos a continuación para que cualquier peresona los pueda usar a su gusto.

https://triacastela.com/product/epidemiologia-cercana/ 

 

Nota del autor (extracto)

Este libro va destinado, en primer lugar, a personas no especializadas en los temas que trata. Y ello es así con la certeza de que también agradará a muchos especialistas, que lo son de sus campos pero no suelen ser especialistas en epidemiología y salud pública. Gustará –esperamos– por la mirada que ofrece, más amplia y plural que la que adoptan otros textos sobre cuestiones científicas y sociales. Y por su integración de las dimensiones humanas, culturales, políticas, técnicas y científicas de las cuestiones de epidemiología, salud pública y medicina que aborda. El autor tiene plena confianza en que la lectura hará que estos temas se conviertan en más cercanos y en que muchos lectores los hagáis más vuestros; cada uno a su manera.

Para comprender el texto no es necesario leer las notas que hay al final de los capítulos. Esas notas, y en particular las referencias bibliográficas, están destinadas al lector con más ganas o curiosidad y tiempo para continuar leyendo sobre las razones de algunas afirmaciones o para profundizar en los conocimientos existentes.

Los capítulos son –adrede– muy diversos y muy distintos entre sí, en sus contenidos y estilos, en su extensión y tono.

Miquel Porta

Epidemiología cercana

La salud pública, la carne y el oxidado cuchillo del miedo

Prólogo de Pampa García Molina. Epílogo de Miguel Hernán

Editorial Triacastela, Madrid, 2022

 

https://triacastela.com/product/epidemiologia-cercana/

https://www.todostuslibros.com/libros/epidemiologia-cercana_978-84-17252-21-2

https://www.lacentral.com/porta-miquel/epidemiologia-cercana/9788417252212

https://www.laie.es/es/libro/epidemiologia-cercana/2023352/9788417252212

https://www.casadellibro.com/libro-epidemiologia-cercana/9788417252212/13084920

https://www.fnac.es/a9370819/Miquel-Porta-Epidemiologia-cercana       

https://www.amazon.es/Epidemiología-cercana-pública-oxidado-cuchillo/dp/8417252215/

 

Puedes adquirir el libro en todas las librerías y plataformas. si lo compras, gracias.

Solo está disponible impreso, no existen versiones digitales.

 


capítulo 1. La epidemiología, el placer, la carne

y el oxidado cuchillo del miedo

 

Notas

 

   1.   Segura A, Puyol A, Gallardo-Paúls B y cols. Salud pública y COVID. Barcelona: Fundación Víctor Grífols, 2021. https://www.fundaciogrifols.org/es/web/fundacio/-/58-salud-publica-y-covid. Bambra C, Lynch J, Smith KE. The unequal pandemic: COVID-19 and health inequalities. Bristol: Policy Press, 2021. Benach J. La salud es política. Un planeta enfermo de desigualdades. Barcelona: Icària, 2021. Martínez-González MA, Martínez-González J. La sanidad en llamas. Un internista y un epidemiólogo ante la pandemia. Barcelona: Planeta, 2021. Innerarity D, Solana J, eds. La humanidad amenazada: gobernar los riesgos globales. Barcelona: Paidós / Espasa, 2011, pp. 11-20, 33-46, 107-139, 267-280, 325-332. Innerarity D. Pandemocracia. Una filosofía de la crisis del coronavirus. Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2020. Colomer JM, Beale AL. Democracy and globalization. Anger, fear, and hope. Londres: Routledge, 2020. Cortina A. Ética cosmopolita. Una apuesta por la cordura en tiempos de pandemia. Barcelona: Paidós, 2021. Ramió C. Las luces y las alargadas sombras en la atención ciudadana durante la pandemia. https://www.administracionpublica.com/las-luces-y-las-alargadas-sombras-en-la-atencion-ciudadana-durante-la-pandemia/. Del mismo autor: http://www.gigapp.org/images/docus/2020-182-prelim.pdf.

   2.   Pearce N, Blair A, Vineis P y cols. IARC Monographs: 40 years of evaluating carcinogenic hazards to humans. Environmental Health Perspectives 2015, vol. 123, pp. 507-514. https://ehp.niehs.nih.gov/doi/pdf/10.1289/ehp.1409149

   3.   Como veremos a lo largo del libro, la epidemiología estudia y actúa sobre todos los procesos y factores que influyen en los estados de salud (y, por tanto, enfermedad) en grupos de personas y poblaciones bien definidas; no solo los procesos médicos e infecciosos, también los sociales o los ambientales, y no solo los relacionados con las epidemias. Por tanto, la epidemiología es mucho más que una rama de la medicina que trata sobre las epidemias: Porta M, Greenland S, Hernán M, dos Santos Silva I, Last M, eds. A dictionary of epidemiology. 6ª edición. Nueva York: Oxford University Press, 2014. http://goo.gl/D3V6Y7. Una introducción a los conceptos más sencillos de epidemiología y salud pública, incluyendo una definición de ésta y unas cuantas referencias a fuentes de calidad, puedes encontrarlas también en: Porta M, ed. Los imaginarios colectivos, la salud pública y la vida. Para conversar desde las artes sobre nuestro bienestar en sociedad. Madrid: Catarata, 2019. https://www.catarata.org/libro/los-imaginarios-colectivos-la-salud-publica-y-la-vida_95376/ Versión digital disponible gratuitamente en: https://seepidemiologia.es/libro-los-imaginarios-colectivos-la-salud-publica-y-la-vida/. Hernández-Quevedo C, Peiró R, Villalbí JR, eds. La salud pública y las políticas de salud: del conocimiento a la práctica. Informe SESPAS 2016. Gaceta Sanitaria 2016, vol. 30, Suplemento 1. https://www.gacetasanitaria.org/es-vol-30-num-s1-sumario-S0213911116X00064. Al principio del libro también es oportuno recomendar la serie de entrevistas sobre covid-19 y salud pública realizadas por Joan Carles March: https://www.youtube.com/playlist?list=PLZpzXpbDMriaip5KdGxEIWfnOAmDQeUzl.

   4.   Milanović B. El primer acontecimiento global en la historia de la humanidad. Contexto y Acción - ctxt, 3 febrero 2021. https://ctxt.es/es/20210201/Firmas/34931/Branko-Milanovic-NUSO-nueva-sociedad-covid-teletrabajo-globalizacion.htm.

   5.   Sánchez-Cuenca I. La desfachatez intelectual. Madrid: Catarata, 2016. Cito esta obra cuando considero que aporta argumentos sólidos relacionados con los temas del capítulo, sin entrar a juzgar otras partes de la misma, lógicamente.

   6.   Porta M, Bolúmar F, Franco M y cols. La médula del voto. eldiario.es, 27 abril 2021. https://www.eldiario.es/autores/miquel_porta/, https://www.infolibre.es/suplementos/residencias_covid_19/residencias.html, https://www.eldiario.es/madrid/cronologia-residencias-madrid-judicializada-gobierno_1_6064645.html

   7.   Porta M. Contra el populismo trumpista, eficiencia pandémica. InfoLibre, 26 enero 2021. https://bit.ly/387crUw. Porta M. Necesidad de los silencios. Libertad de expresión, (auto)censura y otras vivencias epidemiológicas en la galerna pandémica. En: Casacuberta D, Estany A, eds. Epistemología e innovación en medicina. Madrid y México: Consejo Superior de Investigaciones Científicas y Editorial Plaza y Valdés, 2021, pp. 135-156.

   8.   Roser M. Our world in data: https://ourworldindata.org. Rosling H, Rosling O, Rosling Rönnlund A. Factfulness. Ten reasons we're wrong about the world –and why things are better than you think. Nueva York: Flatiron, 2018. Traducción: Factfulnessdiez razones por las que estamos equivocados sobre el mundo. Y por qué las cosas están mejor de lo que piensas. Mimetiz / Barcelona: Deusto / Planeta, 2018.

   9.   Cancer Research UK. Cancer Research UK response to IARC classification of red and processed meat. 26 octubre 2015. https://bit.ly/3uL2cOV, https://bit.ly/3br4knt. y https://bit.ly/3hrtaYe.

10.   Basulto J. ¿Podemos o no podemos comer carnes rojas y procesadas?. https://www.consumer.es/alimentacion/podemos-o-no-podemos-comer-carnes-rojas-y-procesadas.html. Un referente internacional en temas de alimentación, medicina y salud pública es el Dr. Miguel Ángel Martínez-González, catedrático de la Universidad de Navarra; ver, por ejemplo, ¿Qué comes? Ciencia y conciencia para resistir. Barcelona: Planeta, 2021. Una fuente de información interesante sobre temas de seguridad alimentaria es https://www.consumer.es/. En sus orígenes estuvo inspirada por el Dr. José Juan Rodríguez Jerez, catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona. Estas iniciativas tienen un alto valor social: a lo largo del libro propongo por qué debemos reconocerlo mejor. Sugiero otros expertos y fuentes de calidad sobre temas alimentarios y ambientales en: Porta M. Vive más y mejor. Reduciendo tóxicos y contaminantes ambientales. Barcelona: Grijalbo / Penguin Random House Mondadori, 2018. Un ejemplo de polémicas más recientes sobre el comer carne: Pérez Oliva M. El linchamiento de un ministro. El País, 10 julio 2021. https://elpais.com/espana/catalunya/2021-07-10/el-linchamiento-de-un-ministro.html.

11.   Porta M. Abre los ojos, sin miedo. Por una pedagogía científica culturalmente sostenible. WorldWatch 2004, núm 22, pp. 12-13. https://bit.ly/3brMwbP. Ídem. Persistent toxic substances: exposed individuals and exposed populations. Journal of Epidemiology & Community Health 2004, vol. 58, pp. 534–535. http://dx.doi.org/10.1136/jech.2004.021238. Son dos ejemplos personales de la aversión a causar miedo y de la convicción que es impropio hacerlo. Presentes en muchos otros trabajos, como el libro de 2018 citado en la nota 10. Y en los trabajos de muchos otros médicos y epidemiólogos.

12.   Krastev I. Is it tomorrow yet? Paradoxes of the pandemic. Nueva York: Allen Lane / Penguin, 2020. Trad.: ¿Ya es mañana? Cómo la pandemia cambiará el mundo. Barcelona: Debate, 2020.

13.   Padilla J, Gullón P. Epidemiocracia. Nadie está a salvo si no estamos todos a salvo. Madrid: Capitán Swing, 2020. Estany A, Puyol A, eds. Filosofía de la epidemiología social. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas y Editorial Plaza y Valdés, 2016. Sitges Serra A. Si puede, no vaya al médico. Barcelona: Debate / Libros del Zorzal, 2020. https://bit.ly/3sGlO6J y https://bit.ly/3mq4Pob.

14.   Para entender estas páginas no es necesario consultar artículos o libros especializados; no obstante, en las notas al final de los capítulos proponemos algunos por si deseas consultarlos.

15.   Castiel LD, Álvarez-Dardet C. La salud persecutoria. Los límites de la responsabilidad. Buenos Aires: Lugar Editorial, 2010. Pousa L. Sputnik, pero con mucho hielo. La Voz de Galicia, 13 abril 2021. https://bit.ly/3zaiC5J.

16.   Así, por ejemplo, la sexta acepción de «carne» en el Diccionario de la Lengua Española: «6. f. Rel. Uno de los tres enemigos del alma, que, según el catecismo de la doctrina cristiana, inclina a la sensualidad y lascivia.» Sobre ello, cuando quieras puedes echarle un vistazo al capítulo 27, entre otros.

 

 

Friday, 21 September 2018

La contaminació química i la salut



Aunque debemos ser más diligentes, hay mucha gente, instituciones, investigadores independientes, organizaciones sociales y empresas trabajando muy bien para disminuir la cruel "factura" (enfermedades, mortalidad prematura) que nos cobran los tóxicos presentes en lo que respiramos, comemos y bebemos. A la vez que disfrutamos de las muchas cosas maravillosas que nos da la vida.
Corrección parcial: Extraordinaria exposición de Nicolás Olea: hay que escucharla con atención. Y qué grave inmoralidad la de los "divulgadores" negacionistas: impresiona que investigando tan poco o nada, sabiendo tan poco o nada, vayan "divulgando" por tantos lugares. Muy grave.

Ambas ponencias muy interesantes. La de Nicolás, extraordinaria. Hay que atender a los datos de Nicolás: impresionantes. Su indignación está justificada. Otra cosa es que algunos investigadores crean (qué raro) que el cambio social se produce sólo porque tenemos razón, sólo a partir de los abundantes conocimientos científicos. O que depende sólo de las Administraciones. La idea me parece ingenua o antigua...: ¿el cambio social depende sólo de las Administraciones o las empresas? También necesitamos organizaciones ciudadanas más activas, hace años que el mundo ha cambiado mucho, etc etc.    Berta Chulvi (o quien quiera)​: ¿nos recomiendas un par de lecturas sobre procesos de cambio socioambiental?

Monday, 12 March 2018

Entrevista en Radio UMH - hablando con mi amigo Ildefonso Hernandez

http://radio.umh.es/files/2018/03/060318-Programa-TU-SALUD-AL-DÍA.mp3


•  060318 Programa TU SALUD AL DÍA.rar (31890646 kb)

Martes 6 marzo 2018.

Con algunas ideas sobre los divulgadores de la ciencia, sus aciertos, sesgos...


"Miquel Porta Serra". cáncer. causas. medio ambiente. alimentación. ciencia. divulgación. sesgos. conflictos de intereses.


Thursday, 6 July 2017

Persistent organic pollutants (POPs) may partly explain unhealthy metabolic phenotypes in normal-weight, overweight and obese individuals.

New findings on #POPs and unhealthy #metabolic phenotypes #EDCs #obesity @MiquelPorta

Free access to the article abstract:  https://goo.gl/ftn3Zp

Just published in the American Journal of Epidemiology.


zerospinzonePERSISTENT ORGANIC POLLUTANTS ASSOCIATED

WITH METABOLIC ABNORMALITIES IN SEEMINGLY HEALTHY PEOPLE


A B S T R A C T



Factors underlying metabolic phenotypes, such as the metabolically healthy but obese phenotype, remain unclear. Differences in metabolic phenotypes –particularly, among individuals with a similar body mass index– could be related to concentrations of persistent organic pollutants (POPs). No studies have analyzed POPs and metabolic phenotypes in normal-weight persons.

The authors investigated the relationships between serum concentrations of POPs and metabolic phenotypes in 860 normal-weight, overweight, and obese participants in the 2002 Catalan Health Interview Survey (Spain).

POP concentrations were significantly higher in metabolically unhealthy than in metabolically healthy individuals. In models adjusted for body mass index and other confounders, hexachlorobenzene, beta-hexachlorocyclohexane and polychlorinated biphenyls were associated with the unhealthy metabolic phenotype and the metabolic syndrome. Among normal-weight individuals, the adjusted prevalence ratio of having an unhealthy phenotype for the upper category of the sum of orders of the mentioned POPs was 4.1 (95% confidence interval: 1.7, 10.0). Among overweight and obese individuals, the corresponding prevalence ratio for the sum of polychlorinated biphenyls was 1.4 (95% confidence interval: 1.0, 1.8).

Findings support the hypothesis that POP concentrations are associated with unhealthy metabolic phenotypes, and not only in obese and overweight individuals but also (and probably more strongly) in normal-weight individuals.


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reference / citation:

Gasull M, Castell C, Pallarès N, Miret C, Pumarega J, Téllez-Plaza M, López T, Salas-Salvadó J, Lee DH, Goday A, Porta M. Blood concentrations of persistent organic pollutants and unhealthy metabolic phenotypes in normal-weight, overweight and obese individuals. American Journal of Epidemiology 2017.


Friday, 14 October 2016